Peter Steinberger es un ingeniero austríaco y referente del código abierto, reconocido históricamente por fundar PSPDFKit, la librería líder mundial en procesamiento de PDF que dirigió durante más de una década antes de su exitosa salida. Tras un breve retiro, su trayectoria da un giro en 2026 con la creación de OpenClaw (inicialmente Clawdbot), un agente de IA personal capaz de controlar el ordenador del usuario de forma autónoma. Este proyecto se ha convertido en un fenómeno viral sin precedentes en GitHub, consolidando a Steinberger como el arquitecto de la “IA con manos” lo que le ha llevado a ser fichado recientemente por OpenAI para liderar su división de agentes, mientras mantiene su compromiso con la comunidad a través de su fundación de código abierto.
En esta entrevista, publicada en febrero de 2026 por el canal iabro, Peter Steinberger profundiza en su “momento eureka”y en su filosofía de desarrollo radical, que le ha llevado a crear un agente de código abierto capaz de operar de forma autónoma en el mundo real. Con un tono cercano y reflexivo, la entrevista explora cómo una herramienta nacida de la necesidad personal de simplificar tareas terminó convirtiéndose en un fenómeno viral con más de 160.000 estrellas en GitHub, planteando un futuro inminente donde el software tradicional desaparece para dar paso a una inteligencia de “enjambre” que vive y actúa directamente en nuestros dispositivos.
Los pilares de la disrupción: OpenClaw y la Post-App
En su reciente entrevista con el canal iabro, Steinberger profundiza en una filosofía de desarrollo radical que busca la emancipación tecnológica frente a los ecosistemas cerrados.
El sistema operativo como interfaz única
Para Steinberger, la era de las aplicaciones ha terminado. Mientras gigantes como Apple o Google intentan crear “Super Apps” o asistentes integrados en la nube, OpenClaw propone que el Sistema Operativo es la App.
“Las apps morirán porque tú tendrás un agente que lee tus archivos y controla tu ratón. La fricción de aprender dónde está cada botón se ha vuelto obsoleta”.
El paradigma del “Pegamento”: Unix y la CLI como interfaz universal
Steinberger sostiene que intentar crear una integración específica (API) para cada aplicación es una batalla perdida y burocrática. Su solución es radicalmente simple: darle a la IA acceso a la CLI (Command Line Interface).
- La CLI como el “esperanto” de las máquinas: En lugar de esperar a que una app tenga una integración oficial con la IA, Steinberger utiliza la línea de comandos como el lenguaje común. Si un programa puede ejecutarse en una terminal, OpenClaw puede controlarlo. Esto convierte a la IA en el “pegamento” que une herramientas que nunca fueron diseñadas para trabajar juntas.
- Autonomía mediante comandos: Al operar a través de la CLI, el agente no necesita “permiso” de los desarrolladores de una app para interactuar con ella. Puede leer logs, mover archivos, reiniciar procesos o configurar servidores. Esto otorga a la IA una autonomía técnica total: ya no es un asistente encerrado en una caja de chat, sino un usuario más con privilegios de ejecución.
- Resolución creativa de problemas (Self-Healing): El aspecto más disruptivo es cómo la IA “se busca la vida” usando la consola. Steinberger relata que, ante un archivo de audio que no podía procesar, el agente no se detuvo a pedir ayuda; en su lugar, usó la CLI para:
- Identificar el formato del archivo.
- Buscar e instalar la librería necesaria (FFmpeg).
- Ejecutar el comando de conversión.
- Llamar a una API externa mediante
curl.
Todo esto ocurrió según dice porque el agente tiene la capacidad de razonar en términos de comandos de sistema, no solo de lenguaje natural. Para Steinberger, si una IA domina la CLI, el 80% del software actual se vuelve redundante porque el agente puede “fabricar” la solución sobre la marcha uniendo piezas de código existentes en el sistema operativo.
Invisible UI: software sin botones
La visión de Steinberger es un software que “puentea” la interfaz gráfica. El usuario interactúa mediante canales naturales (WhatsApp, Telegram o Discord), mientras el agente opera directamente en el sistema de archivos. El software se convierte en un servicio invisible que corre en segundo plano.
“Soul.md”: La memoria es un archivo de texto
Una de las innovaciones más humanas de OpenClaw es su arquitectura de memoria, denominada “Soul” (Alma). Rompiendo con las opacas bases de datos vectoriales en la nube, Steinberger propone:
- Soberanía del Dato: La memoria reside en archivos Markdown locales (
USER.md,IDENTITY.md,SOUL.md). - Identidad Evolutiva: El usuario puede editar el archivo
soul.mdpara definir las reglas éticas, el tono y las creencias del bot, permitiendo una IA con “moral propia” alejada de los modelos censurados de Silicon Valley.
El flujo de trabajo “anti-arquitectura”
Como desarrollador, Steinberger desafía las “buenas prácticas” corporativas para alcanzar una velocidad de innovación sobrehumana:
- Programar sin leer: “Shipea” código que no ha leído, confiando en un bucle cerrado de Agente + Tests automáticos.
- No-Branching: Trabaja exclusivamente en la rama
main. Al eliminar la burocracia de los Pull Requests, logra realizar miles de contribuciones mensuales, coordinando hasta diez instancias de modelos en paralelo.
Hacia una “inteligencia de enjambre”
Más allá del asistente individual, Steinberger predice un futuro de inteligencia colectiva. OpenClaw demuestra que el código abierto puede superar a los modelos privativos mediante la especialización comunitaria. En este nuevo paradigma, el 80% de las aplicaciones actuales (agendas, fitness, recordatorios) según Steinberger serán absorbidas por agentes con contexto total.