El World Economic Forum ha publicado un informe que explora cómo la geopolítica y la tecnología podrían configurar la economía global en los próximos años. El análisis parte de una encuesta a CEOs que revela datos significativos: el 72% considera la comercialización de la inteligencia artificial y tecnologías emergentes como la fuerza más significativa que moldeará la estrategia corporativa en los próximos cinco años, mientras que el 52% señala la fragmentación geoeconómica como factor crítico.

El documento plantea cuatro escenarios posibles para 2030, construidos sobre dos ejes: el nivel de estabilidad geopolítica y la velocidad de adopción tecnológica.
Digitalized Order describe un mundo donde la estabilización geopolítica y la adopción tecnológica rápida aceleran el crecimiento en todos los sectores, con un crecimiento global superior al 4% anual para 2030. En este escenario, las preocupaciones sobre desigualdad y gobernanza algorítmica se profundizan, las disrupciones en el mercado laboral y los riesgos de mal uso tecnológico aumentan.
Cautious Stability representa un escenario donde la normalización geopolítica reduce riesgos, pero el crecimiento se estanca entre 2-3%, con tecnologías limitadas a sectores líderes.
Tech-based Survival plantea una situación de adopción tecnológica generalizada con alta volatilidad geopolítica, donde la fragmentación geoeconómica profunda y sistemas regulatorios divergentes aumentan la complejidad operacional. En este contexto, los riesgos cibernéticos y ataques a infraestructura crítica están en aumento.
Geotech Spheres, el escenario más restrictivo, describe un aumento drástico de volatilidad geopolítica y ralentización en adopción tecnológica, donde el aislacionismo y medidas proteccionistas limitan flujos comerciales.
El informe también identifica estrategias que funcionarían en cualquiera de los cuatro escenarios: desarrollar inteligencia geopolítica, fortalecer operaciones centrales, construir infraestructura resiliente, asignación ágil de capital y estrategias integradas de tecnología-talento.
Cómo navegarán las empresas los cuatro escenarios tecnológicos según el WEF
El informe detalla también los desafíos operativos que podrían enfrentar las empresas en cada uno de los cuatro escenarios propuestos para 2030 y propone estrategias de adaptación.
Impactos por escenario
En Digitalized Order, las empresas operarían en un entorno de crecimiento acelerado con infraestructura digital interoperable. El informe señala que este escenario traería inversiones masivas en infraestructura y desarrollo de talento, aunque también plantea que las organizaciones deberían gestionar preocupaciones crecientes sobre desigualdad, disrupciones laborales y gobernanza algorítmica.
Cautious Stability presentaría un panorama diferente: la adopción tecnológica quedaría concentrada en sectores líderes, con ganancias de productividad limitadas y un momentum de innovación que pierde fuerza. El crecimiento económico moderado del 2-3% anual marcaría el ritmo empresarial.
En Tech-based Survival, las empresas utilizarían la digitalización para compensar disrupciones geopolíticas en un contexto de fragmentación profunda. Este escenario implica operar con sistemas regulatorios divergentes entre bloques geopolíticos, mayor complejidad operacional y enfrentar riesgos cibernéticos crecientes.
Geotech Spheres obligaría a las compañías a desenvolverse en mercados fragmentados con flujos comerciales restringidos, donde el entusiasmo inicial por la transformación tecnológica se habría disipado ante expectativas no cumplidas.
Estrategias de navegación independientemente del escenario
El informe identifica cinco áreas estratégicas que funcionarían independientemente del escenario que se materialice:
Inteligencia geopolítica: Las empresas necesitarían capacidades analíticas para anticipar cambios regulatorios, tensiones comerciales y shifts en alianzas internacionales.
Operaciones centrales resilientes: Fortalecer la base operativa incluiría diversificar cadenas de suministro, desarrollar redundancias en infraestructura crítica y construir flexibilidad organizacional.
Infraestructura adaptable: El documento enfatiza la necesidad de sistemas tecnológicos que puedan operar bajo diferentes marcos regulatorios y estándares técnicos, manteniendo interoperabilidad donde sea posible.
Capital ágil: La asignación de recursos debería permitir pivotes rápidos entre geografías, tecnologías y modelos de negocio según evolucionen las condiciones geopolíticas y tecnológicas.
Integración tecnología-talento: El informe subraya que la adopción tecnológica sin desarrollo paralelo de habilidades genera vulnerabilidades. Las estrategias deberían vincular inversiones en sistemas con programas de capacitación y actualización de competencias.
Riesgos transversales
Independientemente del escenario, el WEF identifica áreas de vulnerabilidad compartidas: la ciberseguridad emerge como preocupación constante, especialmente en contextos de fragmentación; la brecha de habilidades digitales podría amplificarse si la velocidad de adopción tecnológica supera la capacidad de formar talento; y la fragmentación regulatoria complicaría operaciones multinacionales incluso en escenarios de relativa estabilidad.
El informe no prescribe un camino único sino que proporciona un marco para que las organizaciones evalúen su exposición a diferentes combinaciones de factores geopolíticos y tecnológicos, desarrollando así estrategias adaptativas en lugar de planes rígidos. Lo que parece claro es que cualquier futuro tecnológico viene con volatilidad sistémica, y el cuello de botella no es tecnológico sino nuestra capacidad como sociedad para desarrollar el talento y las instituciones que los gobiernen.